Cómo enseñar inglés a los niños

Como todos sabemos, el conocimiento del inglés es hoy una habilidad fundamental, pero aprender una lengua extranjera no es precisamente un paseo. Acercarse al inglés a una edad temprana, cuando el cerebro está más predispuesto al aprendizaje, es fundamental para aprender un idioma, mediante una asimilación natural y espontánea. Este proceso de aprendizaje comienza en la infancia y continúa a medida que el individuo crece. Por lo tanto, no puede esperar que sus hijos hablen inglés perfectamente en unos meses. Sin embargo, es cierto que cuanto antes empiece, más oportunidades tendrá de desarrollar un conocimiento más amplio de esta nueva lengua.

De los muchos cursos de inglés disponibles para los jóvenes, elegir una academia de inglés es sin duda la mejor estrategia para que los jóvenes aprendan el idioma. Sin embargo, hay muchas otras estrategias que los padres pueden adoptar para acercar a sus hijos al inglés de forma natural y espontánea, aprovechando el potencial natural de absorción del idioma que tienen los jóvenes a una edad temprana. ¿Es necesario que los padres hablen inglés perfectamente? No, aunque es cierto que algunos conocimientos de la lengua les ayudarán. De hecho, ayudar a sus hijos en este proceso de descubrimiento del inglés puede ser una oportunidad ideal para que los padres repasen y consoliden su propio inglés.

Paciencia y positividad

Tenga paciencia: sus hijos no están en un curso acelerado y no aprenderán inglés de la noche a la mañana. Para no fomentar la negatividad y la ansiedad que irían en contra de este enfoque divertido y espontáneo, evita presionarlos. Todo progreso es un éxito: este principio hará que el aprendizaje del inglés sea un proceso positivo y gratificante para el niño y le ayudará a mantenerse motivado.

Coherencia

Este enfoque espontáneo del inglés será más eficaz si se realiza de forma sistemática. Cuanto más expuestos estén sus hijos al inglés, mejor captarán las palabras, las estructuras y otros elementos del idioma. Intente que el aprendizaje del inglés forme parte natural de su vida cotidiana. Por ejemplo, puedes establecer un «tiempo en inglés» para cada día: jugar o ver la tele en inglés en vez de en tu lengua materna. También puedes relacionar el aprendizaje del inglés con distintos momentos de la vida cotidiana; al despertar, durante el desayuno, al jugar o a la hora del baño, puedes utilizar palabras y frases en inglés.

Diversión

La palabra clave para todo lo relacionado con el aprendizaje de los niños es diversión. No se puede esperar de los niños el mismo compromiso y esfuerzo mental que de los adultos, y su capacidad de concentración en temas que no les interesan es mínima. Por otro lado, su sistema cognitivo está totalmente predispuesto al descubrimiento y al aprendizaje y son capaces de aprender mucho, rápido y sin cansarse, siempre que reciban estímulos de calidad y emociones en inglés. Una forma de estimularles es captar su atención y ofrecerles un aprendizaje divertido y natural del inglés, integrando el idioma en su vida cotidiana a través de los juegos y actividades que más les gustan, no sólo en su lengua materna, sino también en inglés. Aquí tienes una lista de recursos que te ayudarán a que aprender inglés sea divertido.

Libros

Los libros son uno de los primeros recursos utilizados para estimular la mente de los niños pequeños de forma lúdica; por ejemplo, leyéndoles cuentos ilustrados, aprenden a asociar palabras con los dibujos. ¿Por qué no hacer lo mismo en inglés? Hay libros para todas las edades: entre los más sencillos están los libros ilustrados, en los que cada imagen se asocia a una palabra, normalmente ordenada por dominio semántico (animales, colores, objetos domésticos, familia, etc.).

Deja un comentario